
Los movimientos de signo a signo, de los planetas transpersonales (o exteriores) tienen un inmenso poder arquetípico. Urano ya estuvo en Géminis en el 2025, de julio a noviembre, pero empezó a retrogradar y volvió a Tauro. Pero ahora, su entrada a Géminis fue definitiva: desde el 27 de abril del 2026 hasta el 22 de mayo del 2033. Son 7 años donde la zona Géminis de nuestra carta natal se verá muy estimulada y estará cargada de cambios radicales.

Géminis es el signo de los gemelos, el de los múltiples puntos de vista, el que divide, segmenta, fragmenta. Es el signo que rige la mente, las ideas, la comunicación y los procesos cognitivos de aprendizaje, habla y escritura.

Es difícil hacer una “predicción” de lo que pueda llegar a suceder bajo este tránsito, pero sin duda se verán cambios y reformas en el sistema educativo, en la ciencia y la tecnología, en la inteligencia artificial, en internet, en la escritura y la comunicación, en el periodismo, en el comercio, en los traslados e intercambios, en los viajes, (especialmente en los viajes por aire) Será un periodo de reinvención, descubrimientos importantes y avances científicos cada vez más acelerados.
Si miramos un poco la historia de este tránsito, encontramos por ejemplo el invento de la imprenta (en el año 1444) que abrió y multiplicó el acceso al conocimiento. Y mirando otra cara de la historia, más bien oscura y no tan luminosa, encontramos los famosos juicios a las brujas de Salem, ocurridos en 1692, con Urano también transitando por Géminis. Menciono estos ejemplos, tan distintos entre sí, para que comprendamos cuán impredecible puede ser un tránsito de Urano, y mucho más en Géminis, un signo de aire, mutable, y regido por Mercurio.

Pero si hay algo que se puede afirmar sobre esto, es que la sensación de división puede intensificarse y provocar conflictos, sobre todo a nivel social, porque Géminis también rige el entorno, los vínculos, y el intercambio de información. Es como si la conciencia se dividiera y tuviéramos que elegir si o si un bando, o un lado de la historia. La multiplicidad de opciones será infinita y por momentos nuestro cerebro, puede llegar al borde del colapso.
Pero si intentamos mantener la mente abierta, lograremos entender que no es necesario dividir, conflictuar o separar, sino más bien intentar que esas dualidades puedan coexistir, porque después de todo eso somos: humanos llenos de contradicciones. Urano en Géminis puede provocar dualidades, quiebres y rupturas, pero también nos puede conducir a una mayor conexión y expansión de la red de la conciencia vincular.
Con amor siempre.
Andre
